“Tengo la firme convicción, avalada por años de observación y experimentación, de que los hombres no son iguales, de que algunos son estúpidos y otros no lo son.” Carlo Cipolla

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El Congreso debatirá una iniciativa socialista en la que se pedirá al Gobierno su adhesión al proyecto internacional ‘Gran Simio’ y que promueva actuaciones para evitar el maltrato, la esclavitud y la tortura de estos animales y actuaciones para evitar su extinción. Esta loable propuesta ha desencadenado una tormenta de comportamientos que pueden clasificarse como “estúpidos” en amplios sectores de la derecha política y la Iglesia católica española (valga el pleonasmo).

En declaraciones a la COPE, el arzobispo de Pamplona y Tudela, Fernando Sebastián, aseguró que «por ser demasiado progre se puede caer en el ridículo», argumentando que los simios podrán tener derechos «simiescos» pero no humanos. En esa línea, comparó la iniciativa con que a los humanos se les otorguen derechos taurinos. Por otro lado lamentó que se le dé este reconocimiento a los simios y no se le otorgue a los embriones.

A esta pléyade de voceros tergiversadores de la iniciativa presentada por el diputado Sr. Francisco Garrido al Parlamento Español, les son de aplicación las leyes de Carlo Cipolla acerca de la estupidez “humana”.

LAS LEYES FUNDAMENTALES DE LA ESTUPIDEZ HUMANA

La Primera Ley Fundamental:Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo”.

La Segunda Ley Fundamental: “La probabilidad de que una persona determinada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de la misma persona”.

La Tercera Ley Fundamental (Ley de oro): ” Una persona estúpida es una persona que causa daño a otra o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio”.

La Cuarta Ley Fundamental: ” Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento y lugar, y en cualquier circunstancia tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error”.

La Quinta Ley Fundamental: ” La persona estúpida es el tipo de persona más peligroso que existe. El estúpido es más peligroso que el malvado”.

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