Editorial del Blog de Leo Bassi

Compartimos lo expresado por el autor en este editorial de su blog. En una entrada anterior habíamos comentado el vídeo al que hace referencia Leo Bassi :

No, este título no es una provocación. Es la sorprendente deducción que fue impulsada por unos hechos que me han tocado vivir en las últimas semanas.

Vamos por partes:

A mitad de enero, publico en este espacio un pequeño editorial donde deploraba el espantoso humor macabro de un programa de T.V. Israelí (Eretz Nehederet) que se mofaba de una manera cruel de los muertos palestinos en la ofensiva de la IDF contra Gaza. Había conseguido esta noticia por medio de dos prestigiosos periódicos ingleses (The Guardian y The Independent) y utilizando la web YouTube, comprobé por mi mismo el mal gusto del humor practicado por estos cómicos. Lo comenté a mi manera (aquí se puede encontrar el texto con todos los comentarios… El vídeo fue quitado misteriosamente de la red pero se puede encontrar en la cuenta de YouTube de mi amigo David Pérez Paya), (También en este enlace ) motivado no sólo por mis convicciones humanistas sino también por la conciencia profesional, porque en el gremio de los bufones ha

y cuestiones éticas que nos afectan a todos.

A las pocas horas de la publicación de mi comentario, recibí un correo a mi dirección personal con un título: “Existe una conspiración mundial para la dominación del mundo por los judíos”. Pensé inmediatamente que era panfleto antisemita, algo raro en mi buzón electrónico porque nunca antes había recibido cartas de este estilo. Lo abrí por curiosidad y descubrí un texto histórico titulado: “Palestina: Un mito moderno con pátina de antigüedad”. En total contradicción con el tono inicial del correo, el relato perfilaba la clásica versión sionista de la historia palestina, negando hasta la existencia de un pueblo indígena y acusando a unos non muy definidos “intelectuales progresistas” de ser “fácil presa de las causas que hipócritamente se disfrazan de románticas” (aquí texto completo).

El remitente del correo era un tal jpundik@comunicar.e.telefonica.net que resultó ser un psicólogo argentino residente en Madrid, tal y como Google tardó 3 segundos en comprobar. Una curiosidad: En la mayoría de los resultados del buscador, su dirección era jpundik@arakis.es. Descubrí también que el mismo texto fue mandado a otra persona, que lo publicó en su blog.

Escribí a la primera dirección del señor Pundik pidiendo más información sobre esta misteriosa carta y, a las pocas horas, me llegó el

mismo correo con el mismo título sin nada más. ¿Una respuesta automatizada?

Lo que me molestaba profundamente, más allá de las posiciones tendenciosas y insultantes del texto, era que el título del correo del señor Pundik (“POR UN MOVIMIENTO INTERNACIONAL PARA ACABAR CON LOS JUDÍOS”) era una trampa, utilizando el antisemitismo de su titular como cebo para que picase.

No necesito ninguno de los argumentos racistas y fascistas de los antisemitas para oponerme a la política de Israel contra los Palestinos.

Mis compañeros políticos son Noam Chomsky, Naomi Klein, Ilian Pappe o Uri Avnery y no Torquemeda o Goebbels. Además, incluso en Nueva York, una parte de la comunidad judía se esta rebelando contra la política sionista del estado de Israel, como se puede ver en esta manifestación en favor de Palestina frente al World zionist Organisation (http://desertpeace.wordpress.com/2009/02/13/photo-essay-new-york-jews-take-to-the-streets-in-support-of-gaza/).

Pero las cosas no se paran ahí. En esta misma web empezaron a llegar comentarios muy hostiles a mi oposición al programa. Al principio, a pesar de la virulencia de las opiniones, las críticas eran legitimas y puntualmente he contestado a cada una de ellas (ver aquí) pero al cabo de un cierto tiempo un internauta llamado “Betzedek” se añadió a la discusión y las cosas cambiaron. Se presentó como profesor afincado en Israel a 10 km del alcance de los cohetes de Hamas y, en su defensa del programa humorístico, me acusó directamente de antisemitismo. El momento culminante de su intercambio fue cuando añadió esta frase al final de un su intervención:

“(…) Como profesor de historia judía, sé cómo empiezan y sé cómo terminan estas generalizaciones negativas sobre todo un pueblo. Acá Leo Bassi hace lo suyo para promoverlas. Algún día se va a arrepentir.”

Señor Betzedek: ¿Qué significa esta amenaza? Por citar periódicos nacionales ingleses e indignarme por un ejercicio bárbaro de humor negro después de la muerte de 1026 civiles (282 niños) sobre un total de 1330 víctimas en ataques y bombardeos calificados como crímenes de guerra por las UN, ¿tendré que arrepentirme algún día?

Si esto es el nivel moral de Israel, vuestro país señor Betzebek está muy mal parado.

¿Qué me va a pasar? ¿Una paliza por algunos desconocidos? ¿Los frenos de mi coche que fallan misteriosamente? ¿Una bomba?

Sepa Señor Betzedek que en 2006 alguien ya me puso una en un teatro de Madrid donde actuaba y que he vivido 2 años con amenazas de muerte… Los que organizaron esta campaña en contra de mi eran los herederos directos del fanat

ismo religioso católico que durante siglos ha perseguido y martirizado a su proprio pueblo en nombre de la Santa Inquisición. Fui incluso llamado “perro judío” y “masón” por unos energúmenos que me agredieron en la calle.

Señor Betzedek, me da igual que usted me tache de antisemita porque tengo muy claro la profunda legitimidad de mi luc

ha contra los abusos colonialistas hacia los pueblos indígenas, y en favor de un mundo laico donde cada persona pueda vivir libremente en paz y con los mismos derechos, sin distinción de sexo, raza o religión.

Lo más triste es que siempre fue el pueblo judío, su pueblo, el más atrevido en la lucha por estos ideales y que el antisemitismo pertenecía al bando opuesto, anclado en la defensa obtusa del racismo y del oscurantismo religioso.

Es con tristeza e indignación que constato que el sionismo ha hecho suyo las aberraciones de esta mentalidad que rechaza los valores humanistas y cosmopolitas de la Ilustración europea. No creo ser extravagante al pensar que el profundo chauvinismo donde se nutre el sionismo no es tan distante del sectarismo intolerante que permite al antisemitismo de germinar.

Señor Betzedek, mi condición de artista de circo internacional, puro producto de la tradición europea ilustrada, llevando con orgullo el cosmopolitismo de mi familia que suma siete generaciones de mezclas de razas y de patrias, posesor de 4 nacionalidades pero esencialmente nómada y ciudadano del mundo, hace de mi un opositor inflexible de todo nacionalismo excluyente. Durante siglos, el mundo judío y el mundo del circo eran aliados compartiendo una misma visión de un mundo sin fronteras donde lo que importaba era el ser humano y no su raza o su religión. Muchos de los artistas ¡y de los mejores! eran judíos y he crecido con la convicción que éramos todos una grande familia unida en nuestro deseo de deslumbrar al público. El sionismo para mi ha sido un veneno que nos ha separado y dividido pero, señor Betzedek, conmigo puede usted dormir muy tranquilo: Mi oposición es moral y no física, teniendo como únicas armas estas palabras de reprobación y la ironía critica de mis espectáculos.

Por último:

Contrariamente a lo que usted piensa, no estoy ciego frente a la absoluta negación de los valores laicos por la parte del fundamentalismo islámico. Sin embargo hay ciertos hechos que vale la pena recordar antes de formular opiniones sobre este asunto. Por ejemplo, la lucha activa durante décadas de Occidente contra cualquier movimiento laico en los estados musulmanes en nombre de consideraciones geoestratégicas en el enfrentamiento contra la Unión Soviética. Desde el golpe de estado contra Mossadegh, o el entrego del entero partido comunista Tudeh al régimen de Khomeini en Irán, hasta el papel de los EE.UU. en fomentar la Yihad antisoviética en Afganistán con la ayuda valiosa de su, entonces, joven agente Ossama Ben Laden, cualquier movimiento político de izquierdas era considerado de hecho, un enemigo a eliminar. Pero, y usted lo sabe perfectamente, es inútil catalogar todos los casos de una masiva injerencia de occidente en los asuntos interiores de los estados de medio oriente y en el mundo islámico en general, eliminando cualquier posibilidad de un verdadero progreso político. Y en lo que respecta a Israel, su responsabilidad es devastadora.

Desde el principio, la esencia de su estrategia era la destrucción no sólo militar sino también psicológica de la voluntad de resistencia de los pueblos árabes.

La caída del Unión Soviética como alternativa a Occidente privó a los progresistas árabes de un referente ideológico capaz de hacer frente a estas enormes presiones y, para mucha gente, la única alternativa era la opción fundamentalista que ofrecía una vuelta al pasado, pero con valores culturales y morales que sabían resistir a la disgregación. Todo esto para decir que estoy harto de esta patética rusa política que obliga a los progresistas a defenderse de las acusaciones de ser pro-islamistas.

Amigo, este monstruo lo habéis creado vosotros, os lo regalo. ¿Queréis acabar con el fundamentalísimo? Yo también… Y hay una manera muy simple: Crear un estado Palestino. Israel laico, con los mismos derechos para todo sus habitantes y la posibilidad de volver para los que fueron expulsados a lo largo de los años.

Con esta simple medida, el fundamentalismo perdería terreno inmediatamente. Un paso ulterior sería parar la injerencia de Occidente en los otros estados de la región y dejar a sus ciudadanos la posibilidad de enfrentarse políticamente para decidir sobre su propio futuro.

¿El resultado al cabo de uno o dos generaciones? Algo similar a la Turquía de hoy. ¿Qué os parece?

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