Fuente : Blog de Leo Bassi

¿Por qué este Manifiesto?

pro-choice

  • El problema ético del aborto es de primera importancia y es nuestro deber, como seres humanos, tener posiciones muy claras al respecto.
  • Es muy peligroso dejar que el dogmatismo fundamentalista defina los términos del debate. Su argumentación es engañosa y falsa y tenemos que decirlo en voz alta.
  • La nueva Ley de Aborto es justa y el gobierno socialista necesita nuestro apoyo.

El Manifiesto

En contra de los que, en el intento de imponer al resto de la sociedad sus propias convicciones religiosas como norma, quieren instrumentalizar la difícil decisión de abortar, declaramos que:

  1. Apoyamos al Gobierno de Zapatero en su deseo de dar un marco legal a la Interrupción Voluntaria del Embarazo. Nuestra decisión se basa en dos conceptos fundamentales: La Responsabilidad y el Amor.
  2. Que la evolución humana se ha caracterizado por un constante progreso en su capacidad de conocerse a si misma es un hecho incontestable. Este proceso de toma de conciencia lleva en sí una consecuencia inevitable: la necesidad de tomar más decisiones y asumir responsabilidades frente a la vida y al entorno. Ya no somos sólo animales siguiendo necesidades básicas sino seres más complejos con el deber de encontrar soluciones. Esta transformación es nada menos que el sentido profundo, la razón de ser, de nuestro destino como humanos, un viaje del subconsciente y de los instintos hasta la consciencia pura. Es una marcha irrefrenable que nos hace siempre más libres pero también más responsables.
  3. En las múltiples tareas de la vida que requieren nuestra atención, una de la más importante es, sin duda, la procreación. Desde la copulación sin conocimiento de su relación con el embarazo de los primeros tiempos, hasta la planificación familiar y la concepción in vitro, nuestra relación con la procreación ha cambiado enormemente.
  4. En este ámbito, la liberación de la mujer ha sido determinante. Su lucha por tener su propia autonomía y ser dueña de su propio cuerpo ha dado a la sociedad el impulso necesario para cambiar. Al progresar la igualdad entre los dos sexos, la especie humana ha descubierto un nivel de humanidad superior. No es por casualidad que las sociedades mas dinámicas y fuertes son aquellas en las que la mujer tiene más libertades.
  5. La necesidad de controlar y planificar nuestra reproducción es hoy mas urgente que nunca porque estamos amenazados por la superpoblación. En tan sólo 150 años, los habitantes del planeta se han multiplicado por siete; esto conlleva problemas de una magnitud inimaginable que la reciente tragedia de Haití tan cruelmente nos ha recordado. Es nuestro deber como personas compasivas intentar educar al resto de la humanidad en la urgencia de una actitud responsable frente a la sexualidad y la reproducción. Los que se comprometen en esta misión muestran su verdadero amor a la vida y pueden ser llamados legítimamente: Pro Vida. Siempre más, el destino de todos y de nuestra misma planeta esta en nuestras manos.
  6. Con el desarrollo de nuestra inteligencia consciente, el ser humano se encuentra cada vez más frente a preguntas existenciales. Es evidente que, en una sociedad libre, son las religiones, las filosofías o los planteamientos personales que proporcionan a sus miembros las respuestas necesarias para encontrar la felicidad. Sin embargo esta realidad no es suficiente para asegurar la paz y la armonía entre las diferentes comunidades. Existe otra cosa que la naturaleza nos proporciona y que nos permite sentirnos solidarios más allá de nuestras diferencias.. Esta fuerza vital se llama Amor. Escuchar la voz del amor es la clave instintiva para resolver todas nuestras dudas y una guía segura para orientarse en el difícil problema del aborto.
  7. Por eso en una sociedad responsable, desarrollada e inteligente, el nacimiento de un niño debería ser algo muy deseado y lleno de Amor. Que una vida se cree por violencia, coacción o error y no deseada, es una vida que empieza sin Amor, un gesto odioso o irresponsable que va contra la esencia de nuestras valores y afecta a la dignidad de todos. Es como si fuera negado todo el recorrido de la humanidad, su sentido y su historia, volviendo a una era de ignorancia donde Vida es instinto y no conciencia.
  8. En la decisión, a la vez dolorosa y valiente, de interrumpir un embarazo por falta de amor, hay la necesidad evidente de asegurar que se hace de la manera más humano posible y confiamos en la compasión y profesionalidad de todos los expertos que han contribuido a la redacción del proyecto de ley.
  9. Es innegable que ciertos grupos religiosos manipulan este debate por razones ajenas a las legítimas preguntas éticas sobre el aborto. Si no, no sería comprensible, por ejemplo, el rechazo del uso de preservativos o de contraconceptivos en las relaciones sexuales. Es extraña también la hostilidad frente a la educación sexual de los jóvenes, algo tan importante a la hora de proteger a las adolescentes de embarazos no deseados. La razón de este absurdo comportamiento lo encontremos en la palabra: Promiscuidad. Los anti-abortistas hacen continuamente referencias a lo nocivo de la promiscuidad, una herencia trágica de nuestro más oscuro pasado que demonizaba la sexualidad y la transformaba en una enfermedad. Es muy triste que una parte de la sociedad sigue viendo la sexualidad como pecado y no pueda entender que es parte integrante de una vida equilibrada y llena de armonía. Cuántas veces nos hablan de Amor gente que nunca lo han conocido.
  10. Por último, la solución propuesta de los enemigos del aborto de pedir a la mujer de llevar a cabo el embarazo para dejar el bebe en adopción nos parece una barbaridad. Que maternidad tan triste de tener un hijo para no verlo y vivir toda la vida culpable de no haber querido amarlo. Solo personas dogmáticas y sin amor puede desear que otro viva esta pesadilla.

Por ello declaramos:

  • El bienestar de la humanidad pasa por una actitud inteligente y responsable frente a la procreación.La sexualidad tiene que ser liberada de la idea de culpa o del pecado. Es un componente esencial de nuestra felicidad.La sociedad necesita un buen acceso a la educación sexual y a todas las formas de anticonceptivos.Solamente las mujeres pueden decidir si llevan a término un embarazo, visto que son dueñas de su cuerpo.Un bebé tiene el derecho de nacer amado.Por estas razones y en los términos definidos en el manifiesto, anunciamos nuestra total adhesión a la Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE)propuesta por el gobierno del Señor Zapatero y recién aprobada en el senado.

Anuncios