Teatro Jovellanos de Gijón , 29 de Enero de 2011 –

Sábado y no domingo como se publicita en el video promocional del Teatro Jovellanos

Almuerzo en casa de los Wittgenstein

Tres personajes encerrados en una habitación llena de estímulos que forman una red invisible e irrompible, la familia como un mecanismo de asfixia.
Los elementos del drama son reconocibles y cotidianos, de ahí su fuerza. La estructura argumental está soportada en la relación que mantienen los supervivientes de la millonaria y linajuda familia Worringer. Las dos hermanas Ritter y Dane y el hermano Voss. Tres escenas que perfilan dos partes bien señaladas, y que permiten diseñar con claridad el conflicto dramático latente.

En la primera parte , las dos hermanas (brillante interpretación de Ángels Bassas como Ritter y Carmen Machi como Dane ) esperan la visita de su hermano ingresado en un famoso manicomio.
Ya se presenta de frente el conflicto y gracias al cuidado exquisito en la construcción de los personajes recibimos un primer esbozo del tercer personaje, protagonista del enfrentamiento de las dos mujeres que compiten por el hermano varón al que cada una quiere a su manera.
Aún sin entrar Voss el hermano en escena, ya conocemos el personaje por las dos visiones de sus hermanas. A partir de ese momento queda abierto el camino para que el conflicto definitivo estalle en esta segunda parte.
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El desarrollo de la comida es un continuo debate rayando en ocasiones en el absurdo. El texto difícil, duro, repetitivo de Thomas Bernhard trabajado a la perfección por estas dos actrices y por el actor Mingo Ràfols como Voss, sirve de vehículo para el estallido de emociones y sentimientos ocultos. En las dos escenas de esta segunda parte los tres hermanos discuten sin parar. Como muestra del estilo reiterativo y de la temática de Thomas Bernhard  , un fragmento :

RITTER: Leer algo, cuando oscurece correr las cortinas, tomar el té en lo de la tía Margarethe, qué fácil era entonces escapar de la desesperación. Pero eso ya no basta. Pronto tampoco bastará llevarse una biografía a la cama.
DENE: La música puede ser a menudo la salvación.
RITTER: Tienes razón, pero pronto no podremos tampoco escuchar música, cuando nuestros oídos súbitamente aborrezcan la música, porque abusamos de ella para poder sobrevivir.
VOSS: Eso no se puede aplicar al pensamiento. Por más que abusemos, siempre se puede seguir pensando. Al final todo nos pone nerviosos, menos pensar. El que piensa puede envejecer sin problemas. O tener durante toda la vida una idea loca, una sola idea loca. Escuchar, leer, mirar, todo eso no es nada comparado con esa sola loca idea, pero ése es mi problema. (Dene sale llevándose algunos platos.) Una solución matemática naturalmente, resuelta de manera puramente matemática. Qué mal me siento a veces, como si estuviera moribundo y de pronto todo está bien otra vez, porque pienso. Pensando lo supero todo. (Cuchichea) No tenía el propósito de venir acá. Mis hermanas son destructivas, me aniquilan. Le dije al Director:”Cuando venga mi hermana dígale que no quiero ir a casa. Ir a casa será mi muerte”. Pero tú sí me entiendes, siempre fuiste la que me comprendió mejor. Tu hermana sólo se entiende a sí misma.
DENE: (entra y sirve la comida a sus hermanos) Le dije al Director que sé cómo manejarme con un filósofo. “Cuidadosamente”, le dije. Eso le causó gracia.
VOSS: “Mis hermanas son actrices” le dije al Director la primera vez que lo vi. “Póngase en guardia, tienen mucho dinero y son actrices”. Para mí no hay nada más odioso. Pero las cosas son así, justamente tenemos que resignarnos a lo que más nos repugna. “No crea que tengo la intención de suicidarme”, le dije “es lo que teme mi familia. A veces pienso en eso, pero prefiero una muerte natural o como quieran llamarla. No tema, no pienso suicidarme”. Así que me dejaron los tiradores, ya desde mi primera estadía. Y esta mañana le dije: “Como puede ver, no me he suicidado. Nos dejamos morir cuando queremos” le dije al Director, “no hace falta usar la violencia”.
DENE: Aquí hay un trozo de carne muy bueno, Ludwig, ¿quieres?
VOSS: (niega con la cabeza) Tenemos una enfermedad mortal y sabemos que moriremos de ella. Podemos apurar ese proceso, detenerlo o prolongarlo pero naturalmente sabemos que todo es cuestión de poco tiempo. Y nos decimos: al menos terminar el capítulo en eso encontramos nuestro mayor placer. Por eso seguimos existiendo, no por otro motivo (Dene vierte salsa sobre la carne, de la que Voss casi no ha comido.)

El cuestionamiento de los convencionalismos ,el ansia de la transgresión, el incesto, la depresión, el desprecio por una cultura sin proyección de futuro, todo esto y más lo pudimos ver en este montaje de la Compañía Teatre Romea. Una escenografía que marca desde el primer momento el destino trágico de los personajes. A pesar de los intentos de cambiarlo todo el círculo se acaba cerrando en ese aristocrático salón donde se romperá la vajilla pero nadie será capaz de romper los modelos familiares. No hay lugar para la autonomía real.

A los personajes solo les queda el escape ficticio de sus aficiones. No en vano son actrices sin futuro ellas y filósofo sin escuela él. Profesiones del artificio y de la impostura el teatro y la filosofía están presentes en este texto feroz, sofocante y con un profundo y lejano humor que en ocasiones se pudo percibir en el nunca bien ponderado trabajo de estos perfectos intérpretes.

Fueron 2 horas y 45 minutos con un pequeño descanso, que merecieron un aplauso que exigió salir a saludar en tres ocasiones.

Ficha Técnica :

Autor: Thomas Bernhard
Traducción: Miguel Sáenz
Dirección: Josep Maria Mestres
Intérpretes: Àngels Bassas, Carmen Machi y Mingo Ràfols
Escenografía: Pep Duran
Vestuario: Nina Pavlowsky
Iluminación: Txema Orriols
Caracterización: Toni Santos
Producción: Teatre Romea y Grec 2010 Festival de Barcelona

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